Clásicos del Rally: Ford Scort RS Cosworth
Hoy traemos la prueba de un vehiculo mitico donde los haya.
HISTORIA
El Ford Escort RS Cosworth se creó para sustituir al Ford Sierra Cosworth en el mundial del rally bajo su máxima categoría del momento, el Grupo A.
La FIA estableció en el reglamento la obligación de fabricar 2.500 unidades de calle del vehículo para poder inscribir el coche en el Campeonato Mundial de Rally como Grupo A. Debido a la gran acogida que tuvo entre el público se fabricaron más de los 2500 vehículos necesarios aunque había algunos cambios entre las primeras unidades y las posteriores siendo la más destacable la sustitución del turbo original por un turbo Garrett T25 de menor tamaño dejando el coche con una potencia de 217 Cv.
El Escort RS Cosworth se diseñó en las instalaciones de Ford SVO por Rod Mansfield y John Wheeler.
El Escort se comercializó exclusivamente como «Hatchback» de tres puertas y contaba con elementos imprescindibles para tener éxito en la competición: un motor de dos litros turboalimentado combinado con tracción a las cuatro ruedas.
A lo largo de sus cuatro años de historia, el Escort RS Cosworth fue lanzado al mercado bajo dos versiones diferentes, aunque con mínimas diferencias entre sí. La carrocería del Escort recordaba al modelo convencional, pero en realidad el chasis era el del Sierra, pues era el único de Ford que podía acoger el motor turbo, la tracción total y el cambio manual de cinco velocidades elegido para este modelo.
Durante los dos primeros años de venta, el Escort «hipervitaminado» se entregaba a los clientes con un gran turbocompresor Garret T35 que propiciaba que la entrega de potencia a bajas revoluciones fuera muy escasa, pero sin embargo permitía que el coche fuera mucho más competitivo en los rallies.
Una vez producidas las 2500 unidades homologables para el Grupo A, Ford optó por sustituir el turbo por uno más pequeño, el T25 también de Garret. De ese modo, las unidades vendidas entre 1994 y 1996 ofrecían una conducción más elástica y acorde a las exigencias de la ciudad y carretera.
También se realizaron modificaciones en el sistema de inyección y encendido, además de cambiar el diseño de los retrovisores y disminuir considerablemente el ostentoso alerón trasero del modelo original.
Este descomunal elemento aerodinámico, diseñado por Frank Stephenson, era capaz de generar carga para un mejor comportamiento dinámico en las curvas, pero también reducía la velocidad máxima en alrededor de 10 km/h, así como el consumo. Al sustituirlo, el coeficiente aerodinámico (Cx), bajó de 0,38 a 0,34.
COCHES DE RALLIES
Como ya ha quedado claro, el Escort RS Cosworth nació como base de homologación para el Grupo A del Mundial de Rallies y eso se dejaba notar en su comportamiento dinámico, tanto a nivel de motor como de chasis.
El motor Cosworth YBT 2.0 de cuatro cilindros y 16 válvulas rendía 227 CV a 6250 rpm y, a diferencia del resto de modelos de la gama Escort, se disponía en posición longitudinal.
Era capaz de arrojar un par máximo de 304 Nm a 2500 rpm y aceleraba sus 1275 kg de 0 a 100 km/h en sólo 6 segundos.
La principal cualidad dinámica del Escort era su agilidad.
Era más corto, más potente y más ligero que su predecesor el Sierra, y la batalla de 2551 mm permitía al coche adaptarse a la perfección a los revirados tramos del Mundial de Rallies.
Para mejorar aún más su capacidad de agarre en curva, el conductor disponía de tracción total con diferencial central y trasero de deslizamiento limitado tipo Ferguson, además de anchos neumáticos de medida 225/45ZR16.
Ahí no acababa todo, pues el Escort contaba con suspensión independiente para las cuatro ruedas que dotaba al coche de un comportamiento neutro y una impresionante capacidad para circular a ritmo elevado. Estable y eficaz, se servía de sus cualidades y una dirección directa para ofrecer reacciones vivas, permitiendo el deslizamiento de la zaga sin desagradables sorpresas.
Eso sí, en curvas muy rápidas el Escort sí era algo más nervioso y exigente con el conductor a consecuencia de su batalla corta, pero los frenos aguantaban a la perfección cualquier sucesión de curvas a la que los sometiéramos.
Como punto negativo, en cambio, el ABS excesivamente intrusivo.
EL INTERIOR
El aspecto agresivo e incluso estrafalario del exterior contrastaba con un interior prácticamente idéntico al del Escort convencional, con contadas excepciones como los fabulosos asientos y pedales deportivos o los relojes de información adicional que controlaban la presión del turbo y el aceite, así como el voltaje de la batería.
La habitabilidad interior se veía algo mermada en relación al resto de Escort, pues la tracción integral y la rueda de repuesto restaban espacio principalmente en el maletero, que ofrecía unos pobres 270 litros de capacidad.
En lo que respecta a la posición de conducción, no era lo mejor del Escort RS Cosworth, pues el volante quedaba posicionado muy alto y no disponía de reglaje para adaptarlo a las necesidades del conductor. Además, el túnel de transmisión era algo intrusivo en el espacio de los pedales.
CARACTERISTICAS
-Tipo Deportivo
-Carrocería Hatchback de tres puertas
-Configuración Motor delantero longitudinal y tracción integral
-Largo 4210 mm
Ancho 1740 mm
Altura 1425 mm
-Distancia entre ejes 2551 mm
-Transmisión Manual de cinco velocidades
-Suspensión delantera Independiente tipo McPherson con resortes helicoidales y barra estabilizadora
Suspensión trasera Independiente con paralelogramo deformable, resortes helicoidales y barra estabilizadora
Frenos Delanteros de discos ventilados de 278 mm de diámetro. Traseros de discos ventilados de 273 mm de diámetro.
Coeficiente aerodinámico (Cx) 0,38



Wey
ResponderEliminarApasionante artículo sobre un mito de los tramos en los 90´s 🤘
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